- Viene dos horas y es cierto, los vidrios no se limpian todos los días, y olvidé decirle que tocaba esta semana, entonces los limpió a las apuradas y así quedaron...
- Pero, usted ya había planificado el trabajo?
-No.
- Entonces le paga más por el tiempo extra que le lleva hacer esa tarea?
-Noooo.
- Entonces, debe hacer todo lo de siempre, pero debe quedarle tiempo para limpiar los ventanales, sin tiempo extra, en las mismas dos horas?
- Y claro!!, me respondió muy molesta.
- Y usted llega 20 minutos tarde porque se demoró por los vidrios?
- Por supuesto.
- Pero ese no es mi asunto, como tampoco lo es de los consultantes que tienen hora después de usted. Por lo que usted no se molestará si terminamos su consulta a la hora 17.
-Pero va a ser menos de una hora y ese es mi tiempo.
- Sí, pero usted misma perdió su tiempo, fue usted la que llegó 20 minutos tarde. Yo estaba esperándola. Y si el consultante de las 17 llega puntual, no tengo por qué empezar a atenderlo más tarde por su retraso. Ahora, si usted quiere usar este tiempo para seguir sobre este asunto...
- Empecemos la consulta, "sus" flores no me hacen nada. No hay cambio.
- Las toma como fueron indicadas?
- Sí, salvo lunes, miércoles y viernes, que en la tarde tengo actividades y me olvido.
- Las toma más tarde?
- No, esos días las tomo sólo de mañana. Y a veces, si puedo, de noche...
- Ok, o sea que hace un mes que vino y...
- Sí, tengo el frasquito intacto, casi.
Nota: nuestro tiempo es, sin duda el bien más preciado que podemos darle a alguien.
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