Cuando empecé a utilizar las Flores, una de las cosas que me cuestioné era si el que las usara no se sugestionaría por estar tomando algo, y eso hiciera que atribuyera una mejoría , o no, por el simple hecho de poner algo en su organismo...
Por ese entonces, un integrante de mi familia, que siempre se había caracterizado por su buen carácter y su alegría, empezaba a sentir los cambios de la edad, ofreciéndonos a todos un mal humor y una agresividad que nos sorprendía...
Qué le pasará a Toto? estará disgustado por algo que reacciona con ese humor?
Preparé unos florales y se los ofrecí...para mi sorpresa, los aceptó enseguida, como sabiendo que lo ayudarían con ese momento amargo de su vida.
A los pocos días, vino la segunda sorpresa... Toto salía a su caminata diaria contento, saludaba a los vecinos como siempre y los niños ya no lo molestaban, sino que en cuanto podía se sumaba a sus juegos, como era habitual...
Así se disiparon mis dudas, sobre si el que tomaba las Flores podía sentirse mejor por sugestión. No podía ser...porque Toto... es mi perro labrador !!!
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